CANTO AL DESAFÍO DE LOS DIOSES

GENIO DE TU IMPERICIA, ENVIDIARTE FUE POCO...
MI TIEMPO Y MIS HORAS SE CUENTAN...
AMO TU ETERNO REMOLINO DE ORO TIRADO A LA BASURA.
NUNCA MI PUÑAL LASTIME TUS ARROGANCIAS,

PELAS CON LOS DIOSES COMO SI NADA...

MI MANO EXTIENDE SEÑALES...
TU ESPADA SOBRE MI HOMBRO QUE NO VIENE.

NUNCA MI PUÑAL LASTIME TUS ARROGANCIAS,
NI LOS RESTOS DE MI HUMILDAD!
 CUANDO LA NOCHE MÁS CÁLIDA LE ROBE A ELLA MI PRESENCIA
-DE ÉSTO QUE SOY AHORA-
Y ADVIERTA,
 SIN GUARECERSE DEL YO DESCARNADO,
 EN EL FRAGOR LA PIEL SUDANDO, PROLONGANDO:
LA CONTINUIDAD EN EL PARAÍSO DEL ÉXTASIS
¡SU ÚLTIMO REFUGIO!

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